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El juicio por los sobornos en el Senado se reanudará el 5 de febrero

El cuerpo, integrado por los jueces Gerardo Felipe Larrambebere, Miguel Guillermo Pons y Guillermo Andrés Gordo, dispuso esa fecha para proseguir el debate oral que se lleva adelante en la causa 857/07, "Cantarero, Emilio Marcelo y otros s/ cohecho", para lograr la aprobación de la ley 25.250 de reforma laboral.



En el proceso, que comenzó el 14 de agosto pasado, se encuentran imputados por el delito de "cohecho activo agravado", que prevé hasta diez años de prisión, el ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto, el ex presidente Fernando De la Rúa, el ex titular de la Side Fernando de Santibañes y el entonces ministro de Trabajo, Alberto Flamarique.

De la Rúa quedó implicado y fue procesado a raíz de darse por probado que hubo una reunión previa en la Casa de Gobierno donde se lo había informado de la intención de realizar un hecho ilegal para lograr la aprobación de la ley, y el entonces presidente habría dicho "eso arréglenlo con De Santibañes".

También están imputados por "cohecho pasivo agravado" los ex legisladores Augusto Alasino, Ricardo Branda, Alberto Tell, Remo Constanzo y Emilio Marcelo Cantarero, cuyo proceso está suspendido por cuestiones de salud.

El juicio tiene como fin investigar si efectivamente existió el pago de unos 5 millones de pesos/dólares entre senadores para "facilitar la sanción de la ley de Reforma Laboral", una norma  "existencial para el Gobierno" de De la Rúa, según la acusación leída en el inicio del juicio.

De acuerdo a la causa judicial, la SIDE entregó cinco millones de pesos para repartir a senadores del bloque justicialista por su voto favorable a la sanción de la ley, dinero que habría manejado Pontaquarto en persona, guardado en su casa y luego llevado a la de Cantarero para el reparto.

El arrepentido Pontaquarto reiteró en su declaración ante el Tribunal que fue el propio De la Rúa quien ordenó, durante una reunión en su despacho en la Casa de Gobierno, pagar los 4,3 millones de pesos pedidos por un grupo de senadores justicialistas para aprobar las Ley de Flexibilidad Laboral en el 2000.

En tanto, en su declaración, De la Rúa se proclamó "inocente", negó el pago de sobornos y no solo calificó de "absurda" la acusación en su contra, sino que, dijo, está basada en "groseras mentiras" y "contradicciones".

A su turno, De Santibañes negó que los fondos de la SIDE hayan sido usados para pagar coimas y señaló que "fueron usados en forma legal y estaba debidamente documentados”.

En tanto, el ex ministro Falamarique tildó a Pontaquarto de “mentiroso fabulador” por implicarlo en el caso.

Durante las audiencias, ya testimoniaron el ex vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez, quien dijo tener "certeza política absoluta" del pago de sobornos.

También declaró el por entonces líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, quien ratificó que el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique le dijo que "para los senadores tenía la Banelco", habida cuenta de que la ley ya había sido aprobada en Diputados y era resistida en la Cámara Alta.

En tanto, en su declaración ante el Tribunal, el entonces titular del bloque de senadores justicialistas, Augusto Alasino, negó haber cobrado coima para aprobar la ley de Reforma Laboral y aseguró que con la denuncia anónima de que hubo sobornos “buscaban demolerlo a De la Rúa”.

En el mismo sentido se manifestó el ex senador justicialista Alberto Tell, quien aseguró que “no hay pruebas de nada” en la causa.

Por su parte, el también ex senador del PJ Remo Constanzo se proclamó víctima de un "abuso institucional de extrema gravedad" y sostuvo que "fue una exitosa operación político-mediática", en alusión a la denuncia que luego se completó "con la aparición del arrepentido" Pontaquarto.

A su turno, tres ministros del gobierno de De la Rúa, Graciela Fernández Meijide, José Luis Machinea y Federico Storani, fueron unánimes al declarar que no tenían “constancias” de que los sobornos hubieran existido.

En tanto, el ex jefe de Gabinete del gobierno de la Alianza, Rodolfo Terragno, afirmó que De la Rúa "desestimó" las denuncias por el pago de sobornos.

Finalmente, el ex secretario general de la presidencia Jorge de la Rua declaró que su hermano increpó a su entonces vicepresidente, “Chacho” Alvarez, ordenándole: “Como presidente del Senado sos el responsable, andá ya mismo a la Justicia a realizar la denuncia”.

Coimas en el Senado: declaran "Palito" Ortega, Moreau, Usandizaga y Massaccesi


Ramón "Palito" Ortega, senador justicialista por Tucumán cuando estalló el escándalo por presuntas coimas en el Senado para aprobar la Reforma Laboral en 2000, será uno de los cuatro testigos que declararán este martes ante el Tribunal Oral Federal 3.
Además del ex gobernador tucumano fueron citados a declarar a partir de las 10, en los tribunales federales de Comodoro Py 2002, los ex senadores radicales Horacio Usandizaga, Leopoldo Moreau y Horacio Massaccesi.
Hasta ahora el único que dio precisiones del pago de sobornos fue al arrepentido Mario Pontaquarto, ex secretario parlamentario de la UCR, que confesó haber retirado 5 millones de pesos de la SIDE luego una reunión en Casa de Gobierno donde el ex presidente Fernando de la Rúa habría dado la orden.
Todos los acusados: De la Rúa; el ex titular de la SIDE, Fernando de Santibañes; el ex ministro de Trabajo, Alberto Flamarique y los entonces senadores peronistas Augusto Alasino, Ricardo Branca, Alberto Tell y Remo Constanzo, negaron el hecho.
En cambio, aunque dijeron no tener elementos de prueba, el ex vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez dijo tener “certeza política” de que hubo coimas, en tanto el ex jefe de gabinete Rodolfo Terragno admitió que hubo un decreto de extensión presupuestaria para la SIDE que se negó a rubricar, y la entonces diputada radical Elisa Carrió consideró “absolutamente creíble” la denuncia del arrepentido.
En la última audiencia de este proceso, el pasado jueves 27, la ex senadora Vilma Ibarra dijo que Alasino amenazó con no darle el voto a los proyectos aliancistas si le reducían su planta de personal; mientras que el ex ministro del Interior del menemismo Carlos Corach, negó saber nada pero admitió que "había versiones de todo tipo" sobre coimas para aprobar otras leyes, como la de hidrocarburos.

Coimas: Elisa Carrió afirmó que la Alianza impidió investigar y garantizó la impunidad

|La diputada afirmó que la Alianza impidió investigar la existencia de sobornos en el Senado con lo cual garantizó la "impunidad" y admitió que "no le consta" que haya existido el delito pero que, si lo hubo, "la responsabilidad política" fue del ex presidente Fernando de la Rúa. Al declarar bajo juramento de verdad como testigo en el juicio que se sigue a De la Rúa ante el Tribunal Oral Federal 3, Carrió sostuvo que "la Alianza impidió la investigación en la Cámara de Diputados y con el rechazo al juicio político se garantizó la impunidad de (Alberto) Flamarique", dijo en alusión al ex ministro de Trabajo de la Alianza, también sometido a juicio por "cohecho". "Si eso se hizo", en alusión al pago de sobornos, "no tengo dudas de que la responsabilidad política fue de Fernando de la Rúa y del Ministro de Trabajo" porque algo así "no se hace sin la orden del Presidente", evaluó. Carrió consideró "absolutamente creíble" al arrepentido Mario Pontaquarto, también juzgado, y evaluó que hubo "responsabilidades políticas" que justificaban un "juicio político" para el entonces presidente Fernando de la Rúa. "Yo hablo de responsabilidades políticas, las hubo y ameritaba el juicio político del Presidente y del ministro (Alberto) Flamarique" afirmó al declarar como testigo en el juicio por sobornos en el Senado donde están procesados De la Rúa, parte de su gabinete y ex senadores justicialistas, además del arrepentido ex secretario parlamentario del Senado Pontaquarto. "Yo dije que estaba claro que Fernando de la Rúa ordenó el pago de las coimas", recordó también sobre declaraciones hechas por ella a la prensa en el 2000, pero luego al ser preguntada por las defensas respecto a si tenía alguna constancia de la existencia de los sobornos respondió "no me consta". "No" contestó a la defensa de De La Rúa cuando se le preguntó si supo del cobro ilegal en algún caso concreto y agregó que "eso es lo que está investigando" el Tribunal Oral Federal 3 en el actual juicio. En el relato hecho ante los jueces Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Guillermo Gordo, la diputada dijo que en ese entonces le dijo al fallecido Raúl Alfonsín que debía "enfrentar a los corruptos" ante lo cual un dirigente, Manolo Canals, le respondió "andá nomás". También refirió que el entonces vicepresidente a cargo del Senado, Carlos "Chacho" Alvarez, ejerció "presiones terribles a los diputados del Frepaso para garantizar la impunidad y rechazar el juicio politico a Flamarique". La legisladora dijo que la sanción de la ley fue "una exigencia del Fondo Monetario internacional" al gobierno de la Alianza y que votó en contra, por lo cual sus compañeros de bloque le "dejaron de hablar". "Van a tener mi banca pero no mi conciencia", recordó que les dijo entonces, cuando le pidieron su voto para la ley. Según dijo, desde la Alianza mandaron preguntar que quería a cambio del voto y el entonces presidente de la Cámara de Diputados de la UCR, Rafael Pascual habría respondido "nada, está loca". "Yo señalaba a Flamarique porque fue el actor principal de la Reforma", explicó y dijo sobre la reforma que se convenció de los sobornos cuando la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Baja rechazó iniciar juicio político a los mencionados en la denuncia por el pago de sobornos. "La Alianza impidió la investigación" en Diputados y con eso "se garantizó la impunidad", concluyó.

Fernando de la Rúa se proclamó "inocente" y negó que se hayan pagado sobornos para la aprobación de la ley de Reforma Laboral en su gobierno, al comenzar su declaración indagatoria ante el tribunal oral que lo juzga por supuesto "cohecho activo". "Vengo a ejercer la defensa para esclarecer y demostrar mi inocencia y la inexistencia del hecho", comenzó el ex presidente, de 74 años, poco antes de las 17.30 y enseguida calificó de "absurda" la acusación en su contra y dijo que está basada en "groseras mentiras" y "contradicciones". De La Rúa habló durante una hora y media y después se dispuso un cuarto intermedio hasta el martes próximo a las 10, cuando terminará su exposición y responderá preguntas de todas las partes. Ante los jueces del Tribunal Oral Federal 3 Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Guillermo Gordo comenzó dando sus datos personales, edad, profesión abogado y estado civil casado. La defensa había pedido que hablase dos horas y seguir mañana, debido a que desde temprano se encontraba en los tribunales federales de Retiro asistiendo al juicio y escuchó durante casi 4 horas el final del interrogatorio al arrepentido del caso, Mario Pontaquarto. "Vengo a defenderme, a mi familia, y soy consciente que defiendo la institución presidencial", agregó apoyado por unos apuntes y mirando de manera directa a los jueces en el salón de Usos Múltiples de los tribunales de Retiro. También aludió a los "padecimientos" y denunció que fue indagado y procesado "para la luz de las cámaras de televisión". "Créanme que traigo el desvelo de todos estos años. He soportado con paciencia una larga lista de agravios y mentiras", dijo con la vista clavada en los jueces y tono pausado. De la causa "surgen groseras mentiras, contradicciones, y es una prueba superficial", agregó al recordar su gobierno con la Alianza y dijo haber formado "un equipo" con "los mejores hombres". Y repasó los hechos centrales de su mandato, como el corralito al que consideró una "medida inevitable" porque "una devaluación hubiera desplomado los salarios, era imposible". Como ya hizo en su declaración indagatoria en la investigación del caso se calificó víctima de un "golpe institucional" por parte de un "sector del peronismo bonaerense con el FMI" que "confluyeron para mi salida. Nos tiraron a la zanja", sentenció. Sobre la controvertida ley que dio origen a la causa, dijo que era "importante pero no central". "No iba a comprometer mi honor para sacar una ley importante pero no existencial" y reiteró que los votos de los cinco senadores justicialistas procesados junto con él no eran necesarios para conseguir la aprobación en la Cámara Alta. “El juez se aferraba a su declarante estrella y todo lo que dijera era palabra santa”, agregó sobre los cargos en su contra del juez federal Daniel Rafecas y en alusión al arrepentido Mario Pontaquarto. Y negó haber estado en una reunión con el entonces secretario parlamentario del Senado en Casa de Gobierno. "Es una reunión absurda. No hay precisión de Pontaquarto de qué se trata el `arréglenlo con De Santibañes”. "El país atravesaba una recesión cuando asumí el Gobierno" con "altísima deuda externa", en una situación que "generaba compromisos" y respecto al FMI dijo que "apretaron más la clavija" con un cambio de autoridades que hubo y que ese organismo internacional le hizo "mucho mal" al país. "Entonces me pasaron cuentas a mi por cosas de años precedentes", aunque rechazó que la reforma Laboral se haya votado por su exigencia. "El país estaba en recesión, era difícil el tiempo económico en que me tocó gobernar" pero "mi Gobierno no vino para fomentar la corrupción sino para combatirla", aseguró. Por la mañana y parte de la tarde había terminado de declarar el ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto, el "arrepentido" del caso, quien debió aclarar contradicciones en las que incurrió en sus diferentes declaraciones indagatorias ante la Justicia desde su confesión en diciembre de 2003. Luego dejó la sala de audiencias al iniciarse la declaración del ex presidente. Pontaquarto había dicho antes que sus contradicciones ocurrieron porque nunca tuvo un "libreto". "Quiero aclarar a los señores jueces y abogados de las defensas que cuando me presenté ante la Justicia traté de narrar lo relatado con espontaneidad, no fui con un libreto, puede haber pequeñas contradicciones porque habían pasado tres años desde el relato y los hechos", expresó ofuscado en un tramo de la declaración. Y continuó: "Por supuesto que hay contradicciones, las tiene que haber porque fue espontáneo, no estudié ningún libreto porque si la primera vez que vine a declarar acá hubiera estudiado un libreto de memoria no habría contradicciones".


Fernando de la Rúa se proclamó "inocente" y negó que se hayan pagado sobornos para la aprobación de la ley de Reforma Laboral en su gobierno, al comenzar su declaración indagatoria ante el tribunal oral que lo juzga por supuesto "cohecho activo".
"Vengo a ejercer la defensa para esclarecer y demostrar mi inocencia y la inexistencia del hecho", comenzó el ex presidente, de 74 años, poco antes de las 17.30 y enseguida calificó de "absurda" la acusación en su contra y dijo que está basada en "groseras mentiras" y "contradicciones".
De La Rúa habló durante una hora y media y después se dispuso un cuarto intermedio hasta el martes próximo a las 10, cuando terminará su exposición y responderá preguntas de todas las partes.
Ante los jueces del Tribunal Oral Federal 3 Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Guillermo Gordo comenzó dando sus datos personales, edad, profesión abogado y estado civil casado.
La defensa había pedido que hablase dos horas y seguir mañana, debido a que desde temprano se encontraba en los tribunales federales de Retiro asistiendo al juicio y escuchó durante casi 4 horas el final del interrogatorio al arrepentido del caso, Mario Pontaquarto.
"Vengo a defenderme, a mi familia, y soy consciente que defiendo la institución presidencial", agregó apoyado por unos apuntes y mirando de manera directa a los jueces en el salón de Usos Múltiples de los tribunales de Retiro.
También aludió a los "padecimientos" y denunció que fue indagado y procesado "para la luz de las cámaras de televisión".
"Créanme que traigo el desvelo de todos estos años. He soportado con paciencia una larga lista de agravios y mentiras", dijo con la vista clavada en los jueces y tono pausado.
De la causa "surgen groseras mentiras, contradicciones, y es una prueba superficial", agregó al recordar su gobierno con la Alianza y dijo haber formado "un equipo" con "los mejores hombres".
Y repasó los hechos centrales de su mandato, como el corralito al que consideró una "medida inevitable" porque "una devaluación hubiera desplomado los salarios, era imposible".
Como ya hizo en su declaración indagatoria en la investigación del caso se calificó víctima de un "golpe institucional" por parte de un "sector del peronismo bonaerense con el FMI" que "confluyeron para mi salida. Nos tiraron a la zanja", sentenció.
Sobre la controvertida ley que dio origen a la causa, dijo que era "importante pero no central".
"No iba a comprometer mi honor para sacar una ley importante pero no existencial" y reiteró que los votos de los cinco senadores justicialistas procesados junto con él no eran necesarios para conseguir la aprobación en la Cámara Alta.
“El juez se aferraba a su declarante estrella y todo lo que dijera era palabra santa”, agregó sobre los cargos en su contra del juez federal Daniel Rafecas y en alusión al arrepentido Mario Pontaquarto.
Y negó haber estado en una reunión con el entonces secretario parlamentario del Senado en Casa de Gobierno. "Es una reunión absurda. No hay precisión de Pontaquarto de qué se trata el `arréglenlo con De Santibañes”.
"El país atravesaba una recesión cuando asumí el Gobierno" con "altísima deuda externa", en una situación que "generaba compromisos" y respecto al FMI dijo que "apretaron más la clavija" con un cambio de autoridades que hubo y que ese organismo internacional le hizo "mucho mal" al país.
"Entonces me pasaron cuentas a mi por cosas de años precedentes", aunque rechazó que la reforma Laboral se haya votado por su exigencia.
"El país estaba en recesión, era difícil el tiempo económico en que me tocó gobernar" pero "mi Gobierno no vino para fomentar la corrupción sino para combatirla", aseguró.
Por la mañana y parte de la tarde había terminado de declarar el ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto, el "arrepentido" del caso, quien debió aclarar contradicciones en las que incurrió en sus diferentes declaraciones indagatorias ante la Justicia desde su confesión en diciembre de 2003.
Luego dejó la sala de audiencias al iniciarse la declaración del ex presidente.
Pontaquarto había dicho antes que sus contradicciones ocurrieron porque nunca tuvo un "libreto".
"Quiero aclarar a los señores jueces y abogados de las defensas que cuando me presenté ante la Justicia traté de narrar lo relatado con espontaneidad, no fui con un libreto, puede haber pequeñas contradicciones porque habían pasado tres años desde el relato y los hechos", expresó ofuscado en un tramo de la declaración.
Y continuó: "Por supuesto que hay contradicciones, las tiene que haber porque fue espontáneo, no estudié ningún libreto porque si la primera vez que vine a declarar acá hubiera estudiado un libreto de memoria no habría contradicciones".

El ex presidente Fernando de la Rúa negó el pago de sobornos y se proclamó inocente


Fernando de la Rúa se proclamó "inocente" y negó que se hayan pagado sobornos para la aprobación de la ley de Reforma Laboral en su gobierno, al comenzar su declaración indagatoria ante el tribunal oral que lo juzga por supuesto "cohecho activo".
"Vengo a ejercer la defensa para esclarecer y demostrar mi inocencia y la inexistencia del hecho", comenzó el ex presidente, de 74 años, poco antes de las 17.30 y enseguida calificó de "absurda" la acusación en su contra y dijo que está basada en "groseras mentiras" y "contradicciones".
De La Rúa habló durante una hora y media y después se dispuso un cuarto intermedio hasta el martes próximo a las 10, cuando terminará su exposición y responderá preguntas de todas las partes.
Ante los jueces del Tribunal Oral Federal 3 Gerardo Larrambebere, Miguel Pons y Guillermo Gordo comenzó dando sus datos personales, edad, profesión abogado y estado civil casado.
La defensa había pedido que hablase dos horas y seguir mañana, debido a que desde temprano se encontraba en los tribunales federales de Retiro asistiendo al juicio y escuchó durante casi 4 horas el final del interrogatorio al arrepentido del caso, Mario Pontaquarto.
"Vengo a defenderme, a mi familia, y soy consciente que defiendo la institución presidencial", agregó apoyado por unos apuntes y mirando de manera directa a los jueces en el salón de Usos Múltiples de los tribunales de Retiro.
También aludió a los "padecimientos" y denunció que fue indagado y procesado "para la luz de las cámaras de televisión".
"Créanme que traigo el desvelo de todos estos años. He soportado con paciencia una larga lista de agravios y mentiras", dijo con la vista clavada en los jueces y tono pausado.
De la causa "surgen groseras mentiras, contradicciones, y es una prueba superficial", agregó al recordar su gobierno con la Alianza y dijo haber formado "un equipo" con "los mejores hombres".
Y repasó los hechos centrales de su mandato, como el corralito al que consideró una "medida inevitable" porque "una devaluación hubiera desplomado los salarios, era imposible".
Como ya hizo en su declaración indagatoria en la investigación del caso se calificó víctima de un "golpe institucional" por parte de un "sector del peronismo bonaerense con el FMI" que "confluyeron para mi salida. Nos tiraron a la zanja", sentenció.
Sobre la controvertida ley que dio origen a la causa, dijo que era "importante pero no central".
"No iba a comprometer mi honor para sacar una ley importante pero no existencial" y reiteró que los votos de los cinco senadores justicialistas procesados junto con él no eran necesarios para conseguir la aprobación en la Cámara Alta.
“El juez se aferraba a su declarante estrella y todo lo que dijera era palabra santa”, agregó sobre los cargos en su contra del juez federal Daniel Rafecas y en alusión al arrepentido Mario Pontaquarto.
Y negó haber estado en una reunión con el entonces secretario parlamentario del Senado en Casa de Gobierno. "Es una reunión absurda. No hay precisión de Pontaquarto de qué se trata el `arréglenlo con De Santibañes”.
"El país atravesaba una recesión cuando asumí el Gobierno" con "altísima deuda externa", en una situación que "generaba compromisos" y respecto al FMI dijo que "apretaron más la clavija" con un cambio de autoridades que hubo y que ese organismo internacional le hizo "mucho mal" al país.
"Entonces me pasaron cuentas a mi por cosas de años precedentes", aunque rechazó que la reforma Laboral se haya votado por su exigencia.
"El país estaba en recesión, era difícil el tiempo económico en que me tocó gobernar" pero "mi Gobierno no vino para fomentar la corrupción sino para combatirla", aseguró.
Por la mañana y parte de la tarde había terminado de declarar el ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto, el "arrepentido" del caso, quien debió aclarar contradicciones en las que incurrió en sus diferentes declaraciones indagatorias ante la Justicia desde su confesión en diciembre de 2003.
Luego dejó la sala de audiencias al iniciarse la declaración del ex presidente.
Pontaquarto había dicho antes que sus contradicciones ocurrieron porque nunca tuvo un "libreto".
"Quiero aclarar a los señores jueces y abogados de las defensas que cuando me presenté ante la Justicia traté de narrar lo relatado con espontaneidad, no fui con un libreto, puede haber pequeñas contradicciones porque habían pasado tres años desde el relato y los hechos", expresó ofuscado en un tramo de la declaración.
Y continuó: "Por supuesto que hay contradicciones, las tiene que haber porque fue espontáneo, no estudié ningún libreto porque si la primera vez que vine a declarar acá hubiera estudiado un libreto de memoria no habría contradicciones".
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