Un espectáculo inusual propuso Tecnópolis para los miles de chicos y jóvenes que participaron de una verdadera fiesta con bandas de música, caravanas callejeras, y espacios para el juego y la diversión, en una jornada luminosa que acompañó todas las actividades.
El bosque del Bicentenario, en la feria de Villa Martelli, cobijó desde el mediodía a unos mil chicos de escuelas -la mayoría provenientes de Rosario y de Neuquén-, quienes recorrieron las calles de la megamuestra, bajo un cielo a medida del Día de la Primavera.
“Esto está rebueno”, dijo a Télam Mariana, una adolescente que visitó la feria por primera vez, junto a sus 33 compañeros de la escuela Santa Lucía del Gran Rosario, y sus docentes.
Decenas de chicos como ellos, a medida que llegaban al bosque se encontraban con una de las mayores atracciones de Tecnópolis: los dinosaurios. Estirando los brazos "hasta más no poder” disparaban sus camaritas para captar la mejor imagen posible de las figuras monstruosas.
“Somos de Gavoto, Santa Fe, un pueblo de pescadores, que está en la confluencia de lo ríos Paraná, Carcarañá y Coronda”, informó a Télam Alejandra Govo, docente de Ciencias Naturales de la escuela Padre Juan Deón, que acompañó a 41 estudiantes de primer año en el viaje.
Para "sus" chicos, “ver este espectáculo es muy divertido y los estimula al conocimiento de la vida y de la evolución de las especies, temas que doy en primer año", reivindicó.
Otros grupos de chicos se dispersaron en busca de espacios para iniciar el tradicional picnic de primavera, mientras una tecno caravana los invitaba a bailar a diferentes ritmos.
La tecno caravana está integrada por 35 artistas y bailarines que se detiene a hacer shows de baile, acrobacia y zancos acrobáticos, en lugares específicos del recorrido, contó Alex, un miembro el grupo.
A punto de ingresar al espacio de Zamba, el personaje del canal PakaPaka que recorre los hitos de la historia argentina, Cinthia, una estudiante neuquina, contaba y alentaba a sus amigos: "Es un chico que se encuentra con San Martín y Belgrano y que vive aventuras. A mí me interesa la historia por eso quiero verlo, aunque es un programa hecho para los más chiquitos, creo que va a estar divertido”.
Daniela Márquez, del colegio normal de Cañada de Gómez, Santa Fe, contaba a sus compañeros que ya había estado antes en Tecnópolis. "Pero hoy va a estar mejor porque nos esperan bandas de música, especialmente invitadas para nosotros por el Día del estudiante”, dijo entusiasmada.
Otra atracción que convocó a los estudiantes en el bosque de Tecnópolis fue la invención de Theo Jansen, un artista holandés que creó “las bestias de la playa”, mecanismos hechos con caños de PBC, que a distancia se mueven como si fueran animales.
“No son animales porque a diferencia de ellos, las bestias de la playa desarrollan un instinto de supervivencia que se alimenta solamente del viento”, explicó despertando intriga en los que se acercaron a escucharlo Martín Canal, integrante del equipo encargado de la actividad.
Los esqueletos de plástico, explicó el joven, “son muy livianos y se desplazan por las calles solos, sin otro impulso que el del viento, del que toman la fuerza y la transforman en aire comprimido, un hallazgo”.
La jornada incluyó clases de cocina, de skate, de bike, una propuesta para plantar árboles, charlas con científicos y música de todos los géneros, incluído el tango.
Para los seguidores del reggae, se esperaba un cierre a cargo de la banda Nonpalidece, y de la Tota Santillán, al frente de un festival de cumbia.
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Miles de estudiantes celebraron su día y recibieron la primavera en distintos puntos del país
La celebración conjunta de los días de la Primavera y del Estudiante, en una jornada soleada en casi todo el país, convirtió este 21 de septiembre en un virtual Día de la Juventud, con las plazas y parques tomados por quienes están en la etapa del estudio y en la primavera de la vida.
La consigna, como todos los años, fue la diversión, el buen pasar, el encuentro, la interrelación entre grupos y jóvenes, para la que corren nuevos aires con nuevos derechos y responsabilidades.
Los centros de concentración más importantes fueron los espacios verdes de ciudades como la de Buenos Aires, Villa Carlos Paz (que reúne al estudiantado de Córdoba, a 35 kilómetros) y Rosario.
En ellas, las autoridades respectivas buscaron que el festejo fuera lo más sano posible, procurando preservar a los jóvenes de las drogas y el alcohol.
También se montaron escenarios en los que actuaron conocidas bandas de rock y otros ritmos juveniles, junto a otras que vienen haciendo fuerza.
En torno a esos escenarios se concentraron los grupos más numerosos, lo que facilitó a las autoridades la tarea de mantener bajo control -en cuanto a observación, al menos- a la mayoría de quienes festejaban.
Hasta que comenzaron estos números, muchos armaban sus propios recitales sobre el pasto, con instrumentos propios -predominaban las guitarras- y rondas de amigos que les hacían coro y siempre estaban abiertas a quienes quisieran sumarse.
Termos de todos colores indicaban que el mate era la bebida preferida en estos grupos, aunque también se hicieron el día los vendedores de aguas y gaseosas, en tanto el alcohol estaba prohibido, si bien algunos pocos llevaban botellas con líquidos de tonos sospechosos.
Decenas de miles de chicos y chicas se reunieron tanto en los parques de Palermo porteños como la costanera cercana al Monumento a la Bandera, en Rosario, y la villa serrana cordobesa.
Muchos eran locales pero otros llegaron de localidades vecinas -y no tanto-, como un viaje a una Meca de los jóvenes en su día en una cita a la que no podían faltar, a lo que ayudaron los espectáculos programados.
En el caso de Rosario, hubo una gran intervención de los organizadores, que armaron cuatro escenarios convertidos en radios temáticas, en los que se podía acceder a espectáculos de rock y folclore.
También se organizaron actividades vinculadas al diseño de objetos e indumentarias, la comunicación, las nuevas tecnologías y los medios, el cuidado del medio ambiente y la utilización de las energías renovables.
La oferta incluyó números circenses, deportes urbanos y bailes, comidas típicas y jugos naturales, amenizado con la música de los diez grupos ganadores del 1er Concurso de Bandas Pre-Primavera 2012, del que participaron más de 200.
En Carlos Paz se programaron recitales, con bandas locales y provinciales seleccionadas por el Centro de Educación Musical, además de actividades deportivas como voley, fútbol y aerobics.
En la Ciudad de Buenos Aires, las bandas destacadas del recital organizado por el gobierno local fueron la Bersuit y Dread Mar I, que tocaron en la zona del lago Regatas de los parques de Palermo.
La celebración en la capital fue también aprovechada por empresas comerciales para publicitar productos como zapatillas, gaseosas, música y otros productos de consumo de la gente joven.
Al mismo tiempo, hubo grupos que promovían hábitos saludables en torno al ambiente, la alimentación, la convivencia y la salud sexual.





